¿Como preparo un curso?

Guía para la preparación de un curso.

 

 

Objetivos:

 

Tomar conciencia de la necesidad de empezar toda actividad capacitadora fijando objetivos de aprendizaje e incluyendo objetivos humanistas, que deben perseguirse en todos los cursos y seminarios.

 

Adquirir el hábito de diseñar las actividades a realizar durante cada una de las sesiones con todo cuidado y con atingencia a las condiciones concretas de los capacitándos.

 

Cualquier actividad seria y trascendente debe planearse.

La plantación-privilegio del hombre y ausente de todas las especies animales- consiste en diseñar el futuro de acuerdo  nuestras mejores conveniencias y recursos.

 

Planeación de los objetivos.

 

La capacitación debe manejarse dentro de la línea de la administración por objetivos. Lo cual a su vez llevara a diseñar cuidadosamente:

 

Los objetivos del seminario

El temario

El grupo de estudiantes.

Los métodos y técnicas

Los métodos educativos complementarios, y

El sistema de evaluación

 

En cuanto a los objetivos, ya vimos que convienen distinguir los cuatro renglones:

Conocimientos

Habilidades (aptitudes y destrezas)

Actitudes y

Comportamientos o conductas externas

 

Objetivos generales de los participantes para una buena capacitación.

 

v     Que los participantes al seminario acepten la responsabilidad de sus propios comportamientos.

v     Que aumenten su habilidad para reunir información en las áreas que afecten su trabajo.

v     Que tomen conciencia de sus propios valores.

v     Que aprendan a realizar selecciones y decisiones basadas tanto en los datos objetivos como en los propios valores y propósitos.

v     Que aprendan a reconocer, y luego a superar sus propios prejuicios.

v     Que adquieran hábitos de cooperación y colaboración

v     Que habrán mas sus propios intereses

v     Que relacionen cada aprendizaje con las áreas afines y conexas

v     Que desarrollen la capacidad de análisis

v     Que desarrollen la capacidad de síntesis

v     Que mejoren su capacidad de expresarse

v     Que adquieran confianza en si mismos

 

Para que la plantación de un seminario sea realista, el instructor debe conocer de antemano, si quiera en términos generales el perfil ocupacional, socioeconómico y psicológico de los estudiantes.

 

Diseño del grupo.

 

En la medida en que la capitación requiere actitudes participativas y acción de cada uno de los capacitándos, supone un número restringido de personas.

Jamás se podrá manejar como la relación con un “auditorio”, que puede ser de cientos y aun de miles. En nombre del profesionalismo el instructor tiene derecho de exigir que el número no sobrepase de los quince o veinte o veinticinco participantes, según los pasos.

La decisión final, dependerá de la materia y de otras circunstancias.

 

El otro extremo tampoco es deseable: un grupo demasiado reducido de cinco o seis personas corre el riesgo de que todos o alguno se sientan.

 

-Incómodos.

-Presionados.

-Acorralados.

-puestos en evidencias

 

Al planear un seminario  cualquiera, no debe descuidarse, junto al tiempo de grupo, el local o ambiente físico. Este debe hacerse rendir como auxiliar  del aprendizaje. Pero no pocas veces sucede lo contrario: que es un estorbo y una rémora.

También aquí el instructor seguro de si mismo y asertivo exige a sus clientes condiciones adecuadas para un trabajo efectivo y satisfactorio.

 

El temario.

 

El tema del seminario debe desglosarse en unidades (módulos, capítulos, partes o subtemas…), para poder proceder en forma orgánica y no perderse en una mesa caótica de datos.

Un temario orienta, ordena, estructura, organiza, pero deje buenos márgenes de libertad y flexibilidad.

Hay que tener en cuenta que el temario de un seminario de capacitación difiere de un curso académico.

El objetivo del curso a parte de capacitar trata de motivar y para mantener alta la motivación en todos  y cada uno, importa mucho encontrar títulos sugestivos no sólo para el curso, si no para cada uno de los temas o módulos.

 

Los ejercicios o prácticas.

 

La preparación de un curso de capacitación es tarea de organización y de la buena administración del tiempo, y también termómetro de la disciplina personal. El instructor debe pensar en todo y llegar bien enriquecidos de conceptos y de técnicas.

Para cada tema, además de los aspectos expositivos, verbales, tiene que preparar algo que de dinamismo y acción a la correspondiente sesión.

A este respecto la pregunta general que formula el instructor nop es tanto: ¿Qué voy a decir? O ¿Qué voy a enseñar? Sino: ¿Cómo voy a crear oportunidades de aprendizaje?. Y esta, a su vez, se convierte a otras parecidas o derivadas:

 

¿Cómo provocare la participación de todo el grupo?

¿Cómo mantendré el interés a lo largo de la sesión?

¿Cómo aseguro el logro de tal objetivo?

¿Qué puedo hacer para que este punto les resulte atrayente e impactante?

 

Apoyos audiovisuales.

 

Entre los recursos disponibles, los más comunes son:

 

  1. Pizarrones.
  2. Rotafolios
  3. Franelógrafos
  4. Mantógrafos
  5. Proyectores de diapositivas
  6. Proyectores de opacos
  7. Películas tradicionales
  8. Películas en video
  9. Sonorazas
  10. Televisión en circuito cerrado

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